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Palabras de fuego: poetas Chicanas/Latinas de hoy
por Liliana Valenzuela
"The U.S.-Mexican border es una herida abierta where the Third World grates against the first and bleeds. And before a scab forms it hemorrhages again, the lifeblood of two worlds merging to form a third country-a border culture."
-Gloria Anzaldúa Borderlands/La Frontera: The New Mestiza
["La frontera entre México y los Estados Unidos es una herida abierta donde el tercer mundo choca contra el primero y sangra. Y antes de que se forme una costra vuelve a haber una hemorragia, las almas de dos mundos se fusionan para formar un tercer país: una cultura de la frontera". Trad. de Liliana Valenzuela]
La cita introductoria hace una descripción vívida de la manera a veces violenta pero vital en que nuestros dos países chocan y así crean algo nuevo. Más que el caldo de culturas en que todos acaban siendo "americanos", los mexicanos nos resistimos a ser asimilados e ingeridos como un platillo exótico más. La cercanía, la peregrinación constante de un lado al otro, no permiten que olvidemos a la patria ni que ésta nos olvide, y tampoco dejamos de hacer sentir nuestra influencia en este país del norte. Gloria Anzaldúa, una mujer tejana de la frontera, pone el dedo en la llaga y en esta magnífica obra antes citada da voz tanto a su visión poética como política. Proveniente de una familia de trabajadores migratorios agrícolas, mujer chicana de piel morena, de opción lesbiana, profesora universitaria, escritora, poeta, nos lleva de la mano por los laberintos de aquellos que ocupan varias fronteras físicas, culturales y verbales a la vez y buscan una nueva identidad.
Escribo este ensayo sobre la poesía de las mujeres chicanas y latinas desde la perspectiva de una chilanga chicana tejana. Me considero una chicana a la inversa, pues aunque nací y crecí en México, al llegar a Texas me identifiqué con la visión artística y la lucha del pueblo chicano. Escogí la cita de Anzaldúa como introducción puesto que en mi opinión ilustra varias de las características fascinantes de esta nueva cultura Chicana/Latina de la frontera. Entre ellas, el que la poesía de este lado de la frontera no sea elitista sino de raíces populares profundas. Ofrece grandes posibilidades a quien tenga el valor y la confianza suficientes para subirse al estrado y leer su creación poética en voz alta a un público que por lo general es receptivo; ya desde allí, se puede llegar a ascender a varios niveles. Algunas alcanzan a volar muy alto como las poetas Sandra Cisneros, Julia Álvarez, Carmen Tafolla, Cherrié Moraga; otras sólo son conocidas dentro de su ciudad o región, como Tammy Gómez, Sarah Cortez, Celeste Guzmán; y algunas otras comienzan a destacarse dentro de su comunidad y reciben el apoyo de organizaciones locales, tales como el Austin Hispanic Writers, una organización fundada por la poeta Ángela Villarreal Ratliff, que se dedica a la promoción y el apoyo a la creación literaria.
Otra característica importante es el arrojo y valor con el que muchas poetas Chicanas/Latinas escriben sobre el cuerpo y la sexualidad. Es cierto que hay poetas mexicanas que escriben de este tema con franqueza y sinceridad en el México de hoy en día pero me atrevería a afirmar que las Chicanas son las pioneras en este campo y se han atrevido a tocar temas tabú con gran libertad. Desde 1989 la editorial Third Woman Press había publicado una antología precursora titulada The Sexuality of Latinas. Además, Cherrié Moraga y Gloria Anzaldúa, entre otras, han escrito sobre el amor entre mujeres lesbianas sin reservas. Sandra Cisneros también escribe con profunda honestidad y desenfado de su experiencia como mujer sexual, con un pie en ambas culturas, en sus poemarios My Wicked, Wicked Ways y Loose Woman. Cuando una mujer poeta dice la verdad y la dice en voz alta, ayuda e inspira a las demás a seguir su ejemplo de coraje y franqueza.
Otra característica importante es la explosión de escritos que cruzan fronteras literarias y conceptuales, en los cuales el contenido mismo es el que dicta la forma que el escrito va a tomar. En el libro de Anzaldúa antes mencionado, ella se mueve con toda libertad del ensayo a la narración, de la autobiografía a la poesía, y rompe con las convenciones literarias y de género. Expone su punto de vista de una manera original y sin restricciones. Otro ejemplo notable es el libro Translated Woman: Crossing the Border with Esperanza's Story de Ruth Behar (judía cubana americana), que aunque no incluye poesía, también rompe con las convenciones de la antropología e incurre en los terrenos de la autobiografía, el ensayo, la observación científica y la historia, de una manera orgánica y libre.
Otras antologías que han sido piezas claves dentro de este renacimiento y nuevo movimiento literario Chicano, merecen mención especial. Esta Puente, Mi Espalda, editada por Ana Castillo y Cherrié Moraga, y Haciendo Caras: Making Face, Making Soul, editado por Gloria Anzaldúa. Esta Puente, Mi Espalda es una obra visionaria que abrió un espacio para el nuevo discurso poético, literario y teórico de las llamadas mujeres de color. Muchas escritoras establecidas y nuevas tuvieron oportunidad por primera vez de afirmar en este libro su experiencia dentro de un coro diverso que ocupaba varias coordenadas de género, raza, clase social, y daba voz a una protesta ante diversas formas de opresión. Es oportuno analizar el título de esta obra, ya que fue intención de las editoras cambiar la palabra "Este" por "Esta", aun cuando el género de "puente" es masculino. Fue una decisión consciente con la que deseaban romper con la gramática y la sintaxis convencionales y enfatizar que el puente al que se referían, el puente que cada una debe tender para que el "otro" la comprenda, en este caso era femenino. Aunque algunos puristas puedan incomodarse con el uso radical y poco convencional de un pronombre, este ejemplo demuestra otra característica única del lenguaje de las Chicanas/Latinas en los Estados Unidos. Algunas usan el inglés como propio, ya que es el lenguaje de su educación escolar y universitaria así como en muchos casos el del hogar; otras mezclan palabras en español que dan a sus escritos un sabor de familia y un humor innegable; y otras usan el español, a veces con modificaciones e innovaciones, voluntarias e involuntarias, que traen vitalidad a la lengua y cuestionan las convenciones que aceptamos mansamente. Cabe hacer hincapié en que muchas veces este español es aquel del campo, de las regiones aisladas de Texas, Nuevo México, California, donde un español de la época de Don Quijote quedó rezagado antes de que los medios de comunicación masivos intentaran ponerle uniforme al lenguaje popular.
Cansadas de sentirse avergonzadas por su español "diferente" o después de haber sido despojadas de éste por la intromisión del inglés, muchas Chicanas lo retoman, a su manera y con desafío. A menudo crean versiones originales de palabras conocidas, les dan un nuevo giro o significado, van en contra de las convenciones sociolinguísticas e introducen cambios y nuevas modalidades, como puede observarse en muchos poemas de Gloria Anzaldúa, Sandra Cisneros, Pat Mora, Tammy Gómez, Ángela Villareal Ratliff y otras, así como en la prosa de la mayoría de las escritoras chicanas y latinas.
Otro aspecto que vale la pena mencionar es la fuerza y vitalidad de la lectura dramática de la poesía, el llamado performance, muy diferente a la antigua tradición hispana de la declamación de versos en que el poeta o intérprete memorizaba los versos y hacía uso de convenciones en el lenguaje corporal y el tono de voz, pero a la vez con claros antecedentes en esta tradición. Por todo los Estados Unidos y también en la frontera hay múltiples lugares -cafés, bibliotecas, librerías, museos- donde se reúnen los y las poetas con sus públicos. Estos encuentros varían en su estructura desde ser totalmente informales o de "micrófono abierto" donde cualquiera puede acercarse al micrófono, hasta lecturas con invitados de honor. Hay por demás numerosos festivales literarios. Estos proliferan de costa a costa y son en parte auspiciados por una mayor equidad en la distribución de las subvenciones del gobierno y son encuentros o festivales que estimulan el intercambio poético "en vivo".
Hay muchas poetas que se destacan por su estilo de actuación y que atraen a un nutrido público. Entre ellas recuerdo eventos especiales donde escuchar a Sandra Cisneros, Carmen Tafolla, Tammy Gómez y la muy joven y visionaria Tonzi, me ha dejado perpleja y conmovida. Algunas de ellas crean su one-woman-show, su espectáculo personal (o con una o dos mujeres más) y dada su acogida reciben invitaciones para presentarse en congresos, festivales, ferias del libro y hasta en la televisión.
Muchos poetas Chicanos también producen sus propios CDs, como el del espectáculo de Tonzi antes mencionado titulado Cave Woman, así como en antologías en CD como la serie de Raza Spoken Here producidos por Calaca Press en California y que incluyen a poetas originales que se acompaña a veces de música, a veces del propio canto o voz. Esta incursión en las nuevas tecnologías abre caminos para los poetas. A la vez, está anclada en nuestra tradición de escuchar la radio y de la tradición oral de contar y escuchar cuentos en torno a la mesa de la cocina, así como la tradición de declamación antes mencionada.
Mientras que la poesía por escrito y las publicaciones no perderán nunca su preponderancia, (a menos que todo se vuelva virtual y algún día dejemos atrás el papel), la poesía a viva voz es un aspecto vibrante y emocionante de la poesía Chicana, y un lugar donde las palabras, los sentimientos y la comunión directa con un público sensible puede llegar a ser una de las recompensas más palpables de los que se dedican al oficio de las palabras.
De manera que la poesía Chicana tiene raíces populares, se expresa sin reservas y en tres idiomas (inglés, español y una mezcla de ambos), habla sobre el cuerpo, rompe fórmulas gramaticales, tiene raíces en una fuerte tradición oral que se perpetúa mediante el performance y los CDs, y va en contra del orden establecido. Como lo expresó la poeta Tammy Gómez en el encuentro Palabras: A Latino Literary Festival en Austin, Texas, en marzo del 2001: "Escribo para hacer una crónica de mi supervivencia".
El choque entre estas dos culturas, visto desde el punto de vista femenino, y con una urgencia que no espera el mañana, nos brinda una visión fresca de este híbrido vigoroso, de dos razas, dos lenguas, dos culturas que se aman, se odian, se sorprenden, se deslumbran, se hieren, se forjan una a otra en esta herida abierta que es la frontera.
Liliana Valenzuela is a native of Mexico City and Austin resident - an adopted Tejana. She is a professional translator and has received several awards for her writing; most recently, her bilingual poem, "November 2, on the Eve of Becoming an American Citizen," won first place in the 1999 Austin International Poetry Festival’s anthology, très di-verse-city, Christina Sergeyevna Award. Liliana has translated two books by well known Latina writer, Sandra Cisneros, one of them being El Arroyo de la Llorona (Woman Hollering Creek). Liliana is a member of Austin Hispanic Writers.
(Nota: Esta muestra bibliográfica y este ensayo no pretenden ser exhaustivos ni nombran a todas las poetas chicanas de importancia en la actualidad).
Bibliografía:
Álvarez, Julia, Homecoming (Dutton NAL, 1996), The Other Side/El Otro Lado, y varias novelas y libros de ensayos.
Anzaldúa, Gloria, Borderlands/La Frontera: The New Mestiza, (Aunt Lute Foundation Books, San Francisco, California 1990); Haciendo Caras/Making Face, Making Soul: Creative and Critical Perspectives of Women of Color (Aunt Lute, 1990) y dos libros para niños.
Behar, Ruth, The Vulnerable Observer: Anthropology that Breaks your Heart (Beacon Press, 1996); Women Writing Culture (University of California Press, 1996) ; Translated Woman: Crossing the Border with Esperanza's Story (Beacon, 1994).
Castillo, Ana, I Ask the Impossible: Poems (Anchor Books, 2001); My Father was a Toltec (West End Press, 1988); This Bridge Called My Back: Radical Writing by Women of Color (Persephone Press, 1981) [en español: Esta puente, mi espalda: voces de mujeres tercermundistas en los Estados Unidos (ISM Press, 1988)]; Women Are Not Roses (Arte Público Press, 1984); The Invitation (1979); Otro Canto (1977), y otras novelas y ensayos. Ver: HYPERLINK www.anacastillo.com
Cisneros, Sandra, Woman Hollering Creek (Random House, 1991) traducido como El Arroyo de la Llorona (Vintage Español, 1996) por Liliana Valenzuela; Loose Woman (Knopf, 1994); My Wicked, Wicked Ways (Third Woman Press, 1987); House on Mango Street (Arte Público, 1985); Bad Boys (Mango Press, 1980); y otros libros.
Cortéz, Sarah, How to Undress a Cop: Poems (Arte Público Press, 2000).
Gómez, Tammy, editora de la antología In a Loud Kitchen: Voices of Yoniverse (Tejana Tongue Productions, 1999), basado en el trabajo de su colectivo de poetas/performance troupe Yoniverse.
Guzmán, Celeste, Cande, te estoy llamando (Wings Press, 1999).
Mora, Pat, Aunt Carmen's Book of Practical Saints (Beacon, 1997); Agua Santa/Holy Water (Beacon, 1995); Chants, Borders y Communion (Arte Público Press, 1984, 1986, y 1991, respectivamente), y otros libros, ver HYPERLINK www.patmora.com
Moraga, Cherrié, The Last Generation (South End Press, 1993); Loving in the War Years: Lo que nunca pasó por sus labios (South End Press, 1983); This Bridge Called My Back: Radical Writing by Women of Color (Persephone Press, 1981) [en español: Esta puente, mi espalda: voces de mujeres tercermundistas en los Estados Unidos (ISM Press, 1988)], y otros libros.
Ratliff, Ángela Villarreal
Tafolla, Carmen, Sonnets and Salsa (Wings Press, 2000), Sonnets to Human Beings (Lalo Press, 1995), Curandera (M&A Editions, 1983), y otros libros.
Tonzi: Cave Woman CD (Tonantzin Canestaro-Garcia, 2001)
Algunos títulos de Calaca Press (HYPERLINK www.calacapress.com)
Raza Spoken Here vol. 1, 2 CD
Taco Shop Poets CD
Los Many Mundos de raúlsalinas: Un Poetic Jazz Viaje con Friends CD

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